Quiromasaje
El término quiromasaje se usa para definir los estudios de ámbito privado impartidos inicialmente en España y posteriormente en otros países de habla hispana, sobre el arte y la técnica de una modalidad de masaje. Etimológicamente, procede de la unión de la voz griega "κιροσ" o sea "quiros", que significa "manos", con la voz "masaje". Así, quiromasaje significa literalmente 'masaje con las manos' o "masaje manual", y se usa dicho termino para diferenciarlo del masaje mediante aparatos electro-mecánicos.
Uno de los primeros registros de la palabra masaje y de la descripción de su uso, se ha encontrado en unos textos provenientes de la Antigua Mesopotamia. Concretamente en un libro escrito en sumerio y acadio titulado "Mushu´u" (masajes, en castellano). Según estudios publicados a finales de marzo de 2007 por Barbara Böck [1], filóloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los antiguos sumerios practicaban masajes hace ya 4000años. Y data el inicio (documentado) del tratamiento por masaje en esa época.
Por otro lado, la acción de llevarse la mano y frotar o presionar con firmeza la zona dolorida es una respuesta refleja para aliviar el dolor o la tensión, podría considerarse la forma más primaria de masaje y, a este como una de las primeras herramientas terapéuticas utilizada por el hombre para comunicarse y proporcionar/se un recurso natural contra el dolor. Tanto es así, que es hoy una práctica arraigada en la cultura atávica de todos los pueblos y tradiciones. Su evolución ha ido paralela al de la sociedad, adaptándose a las características climáticas y temperamentales de cada pueblo, hasta convertirse en el sistema que hoy conocemos por "tacto estructurado", y del que el quiromasaje forma parte.
